Arañilla roja en el cedrón, romero y lavanda. Esto me pone en la disyuntiva de elegir entre el inerte jabón potásico o el arma química de Glaxocon o algo así. Leí el prospecto del segundo y da miedo. Mata abejas. Además, no me dan ganas de tomar ese cedrón. El primero es un rifle de balines frente al ejército ruso (solo por lo rojo). Me generan rabia esos bichitos, su forma arácnida, uno de mis grandes temores (ya no fobia) lo hace peor. Por hoy eché jabón potásico y arranqué las ramitas más enbichadas. Esta es una guerra en la que debo despejar toda psicología y simbología para ganarla. Es simplemente el brazo vivo del universo fluyendo. Hay que modificar su corriente con el menor uso de energía y cambios posible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Por qué no escribo sobre la paja
Y si no escribo sobre la paja es porque no me animo. Es mortificada como pecado o incapacidad, virgidad, incogibilidad. El placer como sínt...
-
El enojo con mi padre siempre lo entendí. Me pegaba, me reprimía y varias cosas más. ¿Pero con mi madre? Ahora pienso si empezó luego de la...
-
Eso pensaba hoy en la terraza cuando subí tan tarde que ya no había sol y cuántos días desaproveché. Empiezo a entender por qué los padres ...
-
El celular dice que hoy lo usé 4 horas, 10 minutos. Lo extraño es que no recuerdo más que breves pasajes de ver un vídeo mientras cocino, b...
No hay comentarios:
Publicar un comentario